#106. Dos hermanos en el aire
Reflexión a propósito de una visita al nuevo programa de Willy
Hola, ¿cómo estás?
El pasado 23 de julio se cumplieron ¡¡2 años!! del primer Bicho Redactor 🚀 Mi gratitud especial hacia quienes siguen en esta comunidad.
👾 ¡Bienvenidas/os, Alan, Franco, Mëlle, Jorge y Naty!🙌🏾Gracias por los likes, comentarios, compartidas, mensajes y devoluciones face-to-face: Agustín, Agustina, Belkys, Fer, Guiye, Julia, Liliana, Magda, Marta, Olga, Pa/ma, Selma y Willy 📷Foto portada: Loli Godoy 🛍️ Recordá que podés elegir tu combo de cafecitos acá y, de paso, colaborás con la financiación colectiva del newsletter.
🐟📻
Es viernes 29 de diciembre, 20 hs. Nos despedimos del aire con la peor sospecha. Es que acabamos de presenciar el episodio 205 de “Sospechosamente Light”, espacio que Willy y yo hicimos en la radio. En la querida Radio Nacional Santa Fe. No recuerdo mucho del día en cuestión, sólo que decidimos ser pocos: Guillermo Pez, papá y yo. Papá supo reemplazar a Willy algunos miércoles. Fue parte de entrañables entrevistas a los Raviolis y a La Delio Valdez (en piso) y telefónicas a Inés Fernández Moreno y Mariana Travacio, por ejemplo. Ese 29/12/23 rompió el Cardumen la presencia del amigo Aníbal, dibujante y profe de plástica. No me olvido más del retrato que dejó sobre una de las esquinas, y que nos observaba con atención en el medio de la nota.
Cuando escribo -no siempre-, necesito del combustible de la lectura. O, a veces, tener la radio encendida para que brote un universo floral y se enrosque por donde quiera. Por estos días venía leyendo “Hubo una vez un patio”, libro publicado por Planeta en el marco del 50° aniversario del golpe de estado que impuso la terrorífica dictadura cívico-militar en nuestra Argentina. La obra trata de reconstruir la historia de José Roberto Bonetto y Anna María Mobili con los escasos objetos de que disponen sus hijos Martín y Ana Julia Bonetto. Entre cartas y fotos, se entrometen los poemas escritos por Ana Julia, como aquel que abre el libro (en máquina de escribir) y lo titula desde el arranque: “Hubo una vez un patio”. Lo interesante es que de repente, como hormiguitas, van apareciendo testimonios de personas que conocieron a los padres de Martín y Ana Julia. El patio se va llenando, de a poquito, de voces y rostros.
Ahora que tengo 40 volví a tener una casa con patio. Ya saben: los limones, los gatos por los techos, el pasto, el asador. Pero el primer patio que me asalta cuando oigo los sonidos que deciden el destino de la palabra es el patio de la abuela Pepa, en Santo Tomé. Estábamos todos los primos y casi todos los tíos y tías. El domingo que recuerdo habían llegado mis primos de Suiza y de Costa Rica. Ahora que estoy escribiendo el día es gris, hay un ruido pesado de construcción en las inmediaciones. Quedé con Willy en ir a visitarlo a su programa de radio. Empezó en julio. Va de lunes a viernes, de 14 a 16 hs, por Radio Halley. Pueden escucharlo por acá, de paso. En un rato voy. En realidad, ya fui y no lo sé (porque, claro, el newsletter sale disparado por la noche argentina). Ahora que no sé que fui pienso en un par de cosas: Hace cuanto que no hago radio en serio y jugando, a la vez. No sé, pero hace mucho. Y me acuerdo de un dato de color… ¿Saben cómo le digo al libro de los Bonetto? Dos hermanos.



